19/12/11

COEFICIENTE ESPIRITUAL


Por: Edward Pinilla
Hay un momento en la vida del  águila, cuando cumple sus 40 años de edad, en el que tiene que tomar una decisión si desea continuar con vida.  En un proceso que dura 150 días, sube hasta lo más alto de una montaña, empieza a golpear su pico contra las piedras hasta arrancárselo, luego que sale uno nuevo, con éste desprende sus garras viejas, y espera hasta que salgan nuevas, posteriormente con éstas remueve su viejo plumaje, y espera uno nuevo.
Una vez superado esta etapa, inicia una nueva vida, recargada de nuevo plumaje, garras y pico, que le permitirán vivir otros 30 años más.
Si este es su caso, y no ha logrado superar la crisis, o sigue viviendo de lo mismo, deténgase por un momento a analizar su vida. En últimas tiene que entender que ésta, es la única propiedad sobre la que tiene todo el derecho, el título valor, fue dado por Dios a usted para que hiciera de ella una verdadera obra maestra. Si no lo ha logrado, tal vez está viviendo la vida que otros quisieran que usted viviera. Esto se llama autoestima baja.
La vida humana es evolutiva, es decir, siempre va hacia arriba, en permanente cambio, en constante progreso. Si esto no se da, el problema está dentro de sí mismo. Y, esto, lo debe llevar a tomar decisiones serias para su vida, decisiones que como las águilas, busquen una evolución profunda, una renovación de fuerzas que le hagan ser una persona auténtica, original, la que usted es en verdad, la que subyace en su interior.
Para ello, debe ser consciente de lo que usted, es. Un ser humano dotado de inteligencia, talentos y habilidades para lograr lo que se proponga. No existen límites para usted. Eres un ser humano creado con amor y perfección, por un ser perfecto. En tú cerebro tienes un billón de neuronas, 
Sin embargo, hay algo que se nos olvida a los seres humanos. ¡Que existe una inteligencia superior a la nuestra, de la cual dependemos! Pero, para llegar a ella, debes acceder a la información que está en tú interior. Para esto debes hacer uso de tú coeficiente espiritual, de esta manera pondrás a funcionar tú inteligencia espiritual. Ésta se relaciona con el espíritu y la materia, y se ocupa de lo trascendente y de comportamientos virtuosos como el perdón, el amor, la gratitud, la humildad, la compasión, la comprensión y otros.
Pero ¡Qué es espiritualidad? Algunos lo definen como un camino en búsqueda de la divinidad. Es el lenguaje que utilizamos para definir nuestra relación con Dios. La mejor manera para acceder a este portal espiritual es EL SILENCIO, unos lo hacen a través de la meditación, otros con la oración, pero todos conducen al mismo nivel, tú interior.
Por medio de este silencio, logras dominar a ese enemigo interno que tenemos los seres humanos, que se llama EGO. Este, está compuesto de información transmitida desde el exterior, con esta información, generamos las creencias y establecemos paradigmas.
De acuerdo a algunos autores, como Danah Zohar, el coeficiente espiritual, te permite tener flexibilidad en la vida, un grado elevado de autoconocimiento, capacidad para enfrentar el dolor y superar el duelo, capacidad de aprender del sufrimiento, capacidad de inspirarse en ideas y valores, negación de hacer daño a otros, ni tan siquiera con los pensamientos, capacidad  de perdonar, tendencia a cuestionar las acciones  y de seguir las ideas propias, yendo incluso en contra de convenciones.
También, tiene unos estados mentales constructivos que permiten su desarrollo. Según lo advierte Owen. Respeto hacía uno mismo, autoestima alta, integridad, compasión, benevolencia, generosidad, capacidad de ver la bondad, verdad y justicia,  amor y amistad.
Owen, manifiesta que la pérdida del coeficiente espiritual se da por la práctica  de estados mentales negativos , como: baja autoestima, exceso de confianza, celos, envidia, falta de compasión y, por la incapacidad de producir relaciones interpersonales exitosas.
Conferencias y talleres. Cel. 3175206658 - 3007359666

No hay comentarios:

Publicar un comentario