19/12/15

DERROCHES DE ENERGÍA

Edward Pinilla
En diciembre de 1914, Tomás Alba Edison, afrontó una de las peores tragedias en su vida como inventor. Un incendio destruyó el laboratorio que por diez años almacenaba todo su inventario de hallazgos. A pesar del esfuerzo de los bomberos que llegaron de diez pueblos vecinos, poco pudo salvarse. El edificio ardió en llamas y las pérdidas se calcularon en 2 millones de dólares.

A la mañana siguiente, el inventor comentó a su hijo Charles que lo acompañó en la catástrofe: “hay algo valioso con el desastre, se quemaron todos nuestros errores. Gracias a Dios, podemos comenzar de nuevo”

Tres semanas después de la tragedia, el genio que cumplía sus sesenta años de edad, inventó el Fonógrafo.

La vida es una acumulación de momentos, todos los días tenemos la oportunidad de empezar de nuevo. Algunas veces nos la pasamos cometiendo errores, pero siempre podemos iniciar otra vez.  Lo importante es asimilar la enseñanza que nos deja cada episodio de la vida y emerger con nuevas fuerzas para seguir. Si en tu historia personal vives actualmente una tragedia o algún dolor especial, aprende la lección que eso te deja y sigue, pues la vida nunca se detiene, ella se especializa en ser maestra. Lamentablemente cuando repetimos un hecho varias veces, acumulamos estupidez y derrochamos la sabiduría de la enseñanza.

Todos los seres humanos tenemos una historia personal llena de conflictos y dificultades. Parece ser una condición de la vida, ella se encarga de colocar a cada uno su propia desdicha para dejar una lección. Por eso, en nuestro paso por esta vida, somos maestros y alumnos. Sin embargo para obtener el distinguido título de enseñar, primero debemos pasar las pruebas de la enseñanza. Se dice que cuando se superan estos avatares, se obtiene la sabiduría, que llega cargada de abundantes aprendizajes por cada experiencia vivida, cuando esto sucede la vida se llena de emoción,  placer y amor.

En el proceso de aprendizaje se adquieren habilidades que nos enseñan a evitar el derroche de energía, algunos senderos que nos debilitan, son evidentes y comunes en nuestra sociedad.

Elude a aquellas personas que solo llegan a ti para compartirte quejas, problemas, historias desastrosas, miedos y juicios ajenos. Ellas, buscan cómplices para compartir sus débiles energías. Elimina de tu vida aquellas tareas que son de desagrado para ti, esto no quiere decir que huyas de tus responsabilidades, realiza trabajaos que te causen entusiasmo y placer, de esta manera descubrirás tus talentos y trabajarás con ellos a tu favor, haciendo  de tu vida un  deleite.

Tira, recoge y organiza, el desorden desgasta y quita energía, pues arrebata paz al espíritu. Esto también se refiere al orden interno, organiza cada pensamiento y cada acción en tu vida personal para que la armonía y el descanso interior se alberguen en ti.

El cuerpo es nuestro vehículo a través del cual manifestamos nuestro sentir y pensar interior, da prioridad al cuidado personal, si necesitas descansar, descansa. La higiene corporal comienza por la higiene mental, unos pensamientos sanos se reflejan en la salud del cuerpo. Un cuerpo enfermo, es el resultado de una mente conflictiva que necesita cambios.

Enfrenta con carácter esas situaciones tóxicas que estás viviendo, desde una relación conflictiva que no permite el crecimiento, hasta una situación que te resulta difícil cambiar.  Aprende a aceptar que en la vida no existen las casualidades sino las causalidades, todo sucede por algo, resistirse desperdicia energía y produce dolor.

Finalmente, muchas personas viven una vida de desastre, enfermedad y dolor, por su incapacidad de perdonar, nada es más perturbador para el espíritu que el odio y el rencor.
3175206658 - 3007359666


No hay comentarios:

Publicar un comentario