17/6/15

LA SOMBRA

Edward Pinilla
Un hombre encontró a su vecino, un anciano de 80 años de edad, abriendo hoyos en la tierra… ¿Qué estás haciendo, le preguntó?... Plantando arboles de mango, respondió el viejo… ¿Esperas comer mangos de esos arboles?, dijo el vecino, burlándose… No, a mi edad sé que no lo haré, replicó el anciano…

Aun así, toda mi vida he comido mangos, y no de un árbol que yo haya plantado… No hubiera yo comido esas frutas, si otros hombres no hubieran hecho lo que yo estoy haciendo ahora… solo trato de pagar a mis semejantes que sembraron los arboles de mango para mí…

No estás solo en este mundo, existen y existirán otras generaciones que nunca conocerás. Tus actos, pensamientos, emociones y deseos, afectaran a seres que aun no han nacido. Todo lo que hagas, empréndelo con entusiasmo, alegría y mucho amor.

Todos  los seres humanos deseamos éxito, unos más que otros, pero en general, nadie planea fracasar, se fracasa por falta de planeación. Algunas veces, ese éxito viene disfrazado con varias máscaras que lucimos ante los demás.

Sin embargo, existe otra parte nuestra escondida en nuestro interior, que reprimimos y tratamos de ahogar en función de los apariencias culturales, y, que es producto de instintos animales o de experiencias desagradables vividas. Esos componentes que funcionan reactivamente y que nos avergüenza, se alojan en una parte de nuestro cerebro, conocido como “Reptiliano”, su reacción es meramente instintiva.

El psicólogo Carl Jung elaboró una teoría sobre esto que establece que aquello que nos molesta y desagrada de los demás, es siempre parte de eso escondido que intentamos no mostrar, a lo que denominó Sombra.

Lo que no nos atrevemos a mirar dentro de nosotros mismos, tendemos a proyectarlo fuera, en los demás, la próxima vez que cuestiones a alguien, pregúntate, si eso  es parte de ti.

Quizás te cueste dificultad reconocer dentro, esa parte que en otra persona cercana, te molesta o te desespera. A lo mejor existe resistencia. Mientras más lo niegues y digas que eso es mentira, estás en manos del ego, a él le encanta llevarnos la contraria, pues siempre se opondrá a aquello que ha sido así, por que para él es lo mejor, al ego le disgustan los cambios, le inquieta la sencillez o humildad,  él siempre considerará las distancias y las jerarquías, son su mejor estrategia para medir las relaciones interpersonales.

Larry Dossey, M.D., Autor de “Healing Wounds” (“Curación de Heridas”), solía decir “El secreto está a la vista: todos nosotros, sin excepción, tenemos cualidades que no dejaremos ver a nadie, incluyéndonos a nosotros mismos… nuestra Sombra. Si enfrentamos nuestro lado oscuro, nuestra vida puede ser energizada. Si no, hay que pagarle al diablo. Este es uno de los proyectos más urgentes de la vida”.

Es importante conocernos a nosotros mismos, conocer nuestra sombra, identificarla, para evitar quedar mal en algún momento, y mejor aun, controlar eso que no nos gusta y que odiamos, que a veces nos parece repudiable y desagradable.

Albert Einstein, solía decir que “loco es aquel que hace lo mismo, lo mismo y lo mismo, esperando que la vida cambie”, para cambiar, cambia los procedimientos.

Esa parte de nosotros que nos persigue a todos lados, es posible controlarla y someterla, pero se requiere de humildad. Este valor, hace referencia a reconocernos como seres humanos reales, que estamos en proceso de aprendizaje, para ello es vital ponernos en el papel de alumnos y aprender la lección de la vida que con sabiduría nos enseña.

“Si odias a una persona, odias algo en ella que es parte de ti. Lo que no es parte de nosotros, no nos causa enojo” decía Hermann Hesse, escritor y novelista alemán.

Las situaciones desagradables que en ocasiones nos suceden en la vida, no son otra cosa que producto de nuestra sombra. El desconocimiento de esa parte interna, o el dejarle a ella el accionar de la vida, nos considera  marionetas dispuestas a ser víctimas del destino.

Contacto: 3175206658 – 3007359666



EL DESAPEGO

Edward Pinilla
Contrario a lo que creemos, el Tao Te King, no es el único libro escrito por Lao Tse (604 a 531 a.c). Se conoce que en el Hua Hu Ching, se recopilaron enseñanzas orales que el maestro dio a sus discípulos.

En uno de los fragmentos de este libro, el mentor afirma sobre el tema de  no dejarse atrapar por superficialidades espirituales, lo siguiente. “Cantar no es más sagrado que escuchar el murmullo del arroyo, pasar entre tus dedos las cuentas de un rosario no es más sagrado que respirar, vestir hábitos religiosos no es más espiritual que usar ropa de trabajo.
Mejor encuentra satisfacción en la práctica de la virtud.
Si das de manera generosa y anónima, iluminarás tu oscuridad interior y tu virtuosismo se convertirá en santuario que te beneficiará a ti y a los demás.
En el terreno de los pensamientos y de las ideologías nada es absoluto.
La mayoría de las religiones refuerzan los apegos que se tiene a los falsos conceptos.
Si te la pasas rindiendo culto a deidades y a instituciones religiosas como si fueran la fuente de la verdad sutil, colocarás intermediarios entre lo divino y tú y acabarás siendo un mendigo que busca afuera lo que abunda en el interior de su corazón.
Las técnicas contemplativas que conducen a la inmortalidad y a la Iluminación, sólo pueden ser comprendidas por los que han roto los lazos que los conectan con el espeso reino mundano de la dualidad y de los dogmas”.

Lao Tse, se refería al apego. Cuando vivimos sometidos a este apego, nos invade el miedo, desconfiamos de nosotros mismos, en consecuencia se coarta nuestra propia libertad.

Libertad es tener varias opciones para elegir, de ti depende que camino tomar, eres tú mismo quien conduce la vida, eres el dueño y señor de tu destino.  De manera que si tu vida marcha por un camino incorrecto, es porque de entre estas opciones, decidiste darle a otro la oportunidad de decidir.

La mayoría de las veces, más del 99% de estas, nos la pasamos culpando a otros de nuestras desgracias, echándole la culpa a los demás de nuestros errores, cuando en realidad fuimos nosotros mismos quienes fallamos. Si no te gusta lo que estas recibiendo, cambia lo que estás dando.

Albert Einstein, decía que loco es aquella persona que hace lo mismo, lo mismo y lo mismo, esperando cambios en su vida. Tenía razón, generalmente esperamos que la ayuda llegue desde afuera, sin que tengamos que hacer ningún esfuerzo personal para cambiar la realidad. Por eso, si lo que realmente quieres es cambiar tu vida, debes cambiar todo a tu alrededor. Esta es tal vez la única manera de provocar los cambios.

Ten presente siempre, que la brújula que guía la vida de todo ser humano, está en la percepción que tiene de los hechos. Estos, se interpretan de acuerdo al sistema de creencias y paradigmas. Esta manera de interpretar, es un sistema complejo que incluye toda la historia personal.

Por eso, para provocar los cambios, que reitero no vendrán de afuera, sino de dentro de ti mismo(a), debes primero evaluar tu sistema de creencias y paradigmas. Empieza por identificarlos, conocerlos, definir su origen, de donde provienen, quien te los enseñó. Una vez tengas la lista de estos, debes confrontarlos para ver si te sirven, si te permiten mantener unas buenas relaciones interpersonales, un buen hogar, una economía estable y en fin una vida prospera y de bienestar. Si el resultado es negativo, debes aprender a modificarlos, cuando lo hagas, verás que la realidad cambia inmediatamente.

En este proceso, debes aprender a aplicar la ley del desapego, que básicamente se refiere a no aferrarse a las cosas materiales. Cuando renunciamos a los resultados y confiamos en Dios, los efectos se manifiestan en el mundo material. El apego es miedo e inseguridad. Debemos aprender a pasar de la dependencia a la independencia, para vivir en libertad.

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10/6/15

¡ENDORFINAS: EL ELIXIR DE LA VIDA!


Edward Pinilla
Dios creó al ser humano para ser sano y feliz. En el cerebro humano puso la capacidad de producir una hormona altamente poderosa que es capaz de curar cualquier enfermedad por complicada que sea.

Esta hormona se llama ENDORFINA. Estudios han demostrado que es 120 veces más poderosa que la morfina, que se obtiene de la amapola y se utiliza en procedimientos quirúrgicos como anestesia.

Sin embargo, para que el cerebro la produzca se requiere de cinco características que exigen constancia y disciplina. 

La primera condición es, ESPERAR LO MEJOR, esto es ponerse en estado mental de fe. Creer en la persona más importante, usted mismo.

Cuando usted cree en sí mismo, la química de su cuerpo empieza a cambiar, el sistema inmunológico se activa, haciendo que el cuerpo produzca las defensas necesarias para regenerarse.

La segunda condición es, ENERGÍA. Todos los días al levantarse haga por lo menos 5 minutos de ejercicio, camine, hágase una ducha mental, dígase a sí mismo frases agradables, palabras de entusiasmo que le obliguen a mantenerse activo y dispuesto a enfrentar cualquier situación con ánimo, sin importar la dificultad.
Lo tercero es, EVOLUCIÓN. Los seres humanos evolucionamos o involucionamos. Es decir mejoramos, nos paralizamos o retrocedemos.

Evolucionar exige aprender algo nuevo. Dispóngase a aprender un 1% cada día, y así al llegar al año, habrá aprendido un 365%.

El cerebro humano sufre de bulimia, tiene que estar comiendo a todo momento. ¿Qué alimento consume el cerebro? INFORMACIÓN. Cuando usted no le proporciona la que él requiere, automáticamente la produce de las existencias que hallan en su interior. A esto se debe que muchas personas se depriman o entristezcan. Les falta información para enfrentar eso que consideran un problema.

La cuarta condición es, EMOTIVIDAD. Los seres humanos somos emotivos por naturaleza, constantemente trasmitimos y recibimos emociones. Algunas son desagradables y otras agradables. Procure cada día sonreír a toda persona que encuentre en su camino, notará como le responden igual.

Cuando usted sonríe, se activan 15 músculos del rostro, mientras cuando se disgusta se requiere poner a funcionar 25 músculos. Hay más esfuerzo en enojarse que en sonreír.

Hay personas que al levantarse, se programan para el resto del día. Algunas no saludan, “gruñen” y esto hace que su cuerpo se llene de toxinas, que generalmente producen enfermedades.

Por eso, los médicos hablan que más del 80% de las enfermedades son psicosomáticas. Es decir, son generadas por nuestros estados de ánimo. Llevan mucha carga emocional negativa. Analice cuando ha visto a un enfermo feliz o a una persona feliz enferma.

Finalmente, para la endorfina es indispensable la ESPIRITUALIDAD. Esto no es religión para que comprenda mejor. Hay personas muy religiosas que nada tienen de espirituales y hay personas muy espirituales que no son nada religiosas. Es la relación con tú creador o esas energías superiores en las que tú crees.

Para ver las endorfinas en plena actividad. Mire a un bebé, juegue con él, al rato notará que empieza a babear, esta es una saliva dulce que incluso sabe agradable. Esta en realidad, es la endorfina. 

El secreto está en la saliva. Cuando la garganta está seca, el cuerpo está produciendo adrenalina en cantidades anormales, pero cuando saliva, está segregando endorfinas.

Para probarlo mejor y si usted tiene la fortuna de tener una pareja de la cual está enamorado(a), bese a su pareja con amor, acaríciela y notará que al rato empieza a salivar. Esta saliva dulce y perfumada, es la maravillosa endorfina.

El día que los seres humanos descubramos y disciplinemos el cuerpo para activar este maravilloso laboratorio. Dios y la naturaleza sonreirán de felicidad.

Así que, si usted hoy padece una enfermedad que visto desde la lógica es imposible de curar, comprenda que en su interior está el remedio para sanarse definitivamente. 

Para hacerlo, empiece cambiando su forma de pensar, pues de su estilo de pensamiento depende su vida.